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Todos los docentes del departamento están invitados a enviar contribuciones para este blog. Las mismas no deben superar las 1200 palabras. Quienes estén interesados pueden escribir a Pablo Marmissolle (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. ).

De zorros y erizos: pluralismo, imperialismo y multidisciplinariedad en la economía

--Agustín Reyes

 

El zorro sabe muchas cosas, pero el erizo sabe una gran cosa”. Arquíloco.

El pasado 26 de noviembre, zorros y erizos irrumpieron en el 11° Encuentro del Departamento de Economía (DE) y colmaron el hall de la Biblioteca así como el salón multifuncional de la Facultad. Se encaramaron a los pósters presentados en la muestra de cursos opcionales y circularon entre los expositores de la mesa temática. Fueron convocados por la utilización del verso del poeta Arquíloco como ilustración del tópico central del evento: el pluralismo y la especialización en la investigación y la enseñanza de la economía. Dicha temática se explica, a su vez, porque la instancia de intercambio y reflexión se presentó como introducción a las diversas actividades que el economista y filósofo John Davis realizó en el marco de la celebración de los 70 años del Instituto de Economía. Davis es un especialista en temas de filosofía y metodología de la economía y su trabajo busca deconstruir el modelo de individuo presente en la economía mainstream así como descentrar la mirada que la disciplina tiene sobre sí misma. Pero aunque la circunstancia puntual de la visita de Davis fue el desencadenante, la preocupación sobre la identidad y el lugar de la economía en el ámbito de las ciencias sociales es inherente al DE y, en particular, ha estado presente desde los inicios de la Unidad Académica de Formación en Investigación (UAFI). Esta unidad académica fue la responsable de la organización de la mesa y varios de los elementos que allí se expusieron pueden ser vistos como emergentes de un diálogo extendido que mantienen los docentes de la UAFI.

En la mesa participaron los profesores Carlos Bianchi, Sebastián Goinheix y Andrea Vigorito y las estudiantes de la Maestría en Economía, Gimena Machado y Camila Paleo. El profesor Bianchi, como representante de los cursos que la UAFI dicta en la maestría, centró su intervención en los desafíos asociados a la enseñanza plural de la investigación en economía. Siguiendo a Davis en su idea de que la diversidad existente en la investigación económica tiene que ser la cabecera de playa por la que debería desembarcar una fuerte argumentación sobre la validez normativa del pluralismo, se preguntó cómo este tópico se inserta en el proceso de desarrollo y escritura de las tesis de maestría. Recordó que la tensión entre la novedad temática y la búsqueda por cerrar brechas, entre la amplitud y la especialización, entre la factibilidad y la incertidumbre es un elemento que tutores y alumnos deben gestionar sin olvidar que la investigación académica es una actividad social cooperativa. Es decir, cuidando que la especialización no conduzca a la fragmentación. Que la pulsión zorruna no elimine la fuerza centrípeta de los erizos.

Por su parte, el profesor Goinheix, en representación de la Unidad Curricular (UC) Introducción a la Metodología, articuló su exposición en torno a las ideas de multidisciplinariedad y complejidad. Estas nociones también han sido iluminadas por el foco de la reflexión de Davis y remiten a elementos centrales tanto del ecosistema humano en general como del académico en particular. Goinheix mostró algunos de los temas que seleccionan los estudiantes para los proyectos que deben presentar en el curso y destacó que la constatación de la complejidad de los sistemas estudiados conlleva, en general, una reflexión sobre la identidad, los límites y los cruces entre disciplinas. Una reflexión que puede dar pie tanto al reconocimiento de la necesaria articulación entre enfoques y perspectivas, como a la visibilidad de los mecanismos de colonización entre disciplinas que refuerzan y son reforzados por una estructura estratificada y jerárquica.

Estos mecanismos, que Davis identifica con el imperialismo de la disciplina económica, fueron el trasfondo de la presentación de la profesora Vigorito. En una primera instancia, Vigorito señaló que desde hace unos 40 años se constata un giro empiricista en la investigación en economía e ilustró este sesgo comparando las monografías que se presentan en la unidad curricular Trabajo Final de Grado con aquellas que se elaboraban en el Plan 1990 de la Licenciatura en Economía. De este análisis se destaca la disminución significativa de trabajos en las áreas de macroeconomía y de organización industrial, así como un aumento en las áreas de economía pública y de salud, educación y bienestar. Según Davis, el imperialismo en las ciencias sociales está asociado a la idea de que las diversas disciplinas son relativamente autónomas y que algunas de ellas, en particular la economía, se expanden exportando su enfoque particular a terrenos aledaños (y no solo enfoques metodológicos, sino también sus valores y su visión de la sociedad). Vigorito tomó en cuenta esta perspectiva y se preguntó si la modificación de los tópicos e intereses en las monografías finales es una muestra del imperialismo de la economía o si podría ser una señal de una genuina multidisciplinariedad (es decir, la idea de que las disciplinas pueden transformarse unas a otras al abordar en conjunto el estudio de sistemas complejos). Aunque la respuesta no es concluyente, algunos datos podrían señalar una tendencia hacia el segundo de los caminos (por ejemplo, el aumento de tutores, cotutores o comentaristas que provienen de otras ciencias sociales).

Finalmente, Gimena Machado y Camila Paleo indicaron cómo interactúan varios de los elementos antes señalados con el camino que han realizado en la Maestría en Economía. En particular, señalaron algunas diferencias entre la formación de grado y de posgrado al tiempo que destacaron la mayor reflexión sobre la identidad como economistas que propician los cursos de la maestría. Luego de sus intervenciones se abrió un espacio de intercambio que permitió profundizar algunas de las ideas y dejó abiertas varias líneas de reflexión sobre la investigación y la enseñanza de la economía cuando se asume la complejidad de los sistemas estudiados (y de los sistemas en los que se inserta la ciencia económica). Como postula Davis: “Esto no quiere decir que todo cambie todo el tiempo, y que no haya estabilidad en las ciencias ni en las relaciones entre ellas. Pero en un mundo evolutivo el cambio siempre está ocurriendo y de alguna manera acompaña a la estabilidad. Por lo tanto, constantemente surgen diferencias en la forma en que las ciencias explican, de manera conjunta y separada, el mundo. A partir de esto, parece totalmente justificado recomendar que los entornos científicos sean abiertos y pluralistas[1].

 


[1] Davis, J.B. 2016. "Economics Imperialism versus Multidisciplinarity," History of Economic Ideas, Fabrizio Serra Editore, Pisa - Roma, vol. 24(3), p. 92.

Desafíos de la igualdad de género en América Latina

--Verónica Amarante y Paola Azar

 

En el marco de los festejos por los 70 años del Instituto de Economía (IECON) y del lanzamiento de la Edición 2020 de la Maestría en Economía, el 1 de noviembre se realizó una discusión sobre líneas de investigación en economía de género. En esta oportunidad, Mariana Marchionni, investigadora del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata, brindó una ponencia sobre las brechas de género en América Latina. Luego de presentar un detallado panorama sobre la brecha de participación laboral y discutir su asociación con las percepciones sobre los roles de género, Mariana se centró en el fuerte desbalance de género que existe en el reparto de las responsabilidades de cuidado y las tareas domésticas. En ese marco, destacó algunas investigaciones recientes para la región que, gracias a la disponibilidad de nuevas fuentes de información que realizan un seguimiento de las personas a lo largo de su vida o de etapas de su vida, permiten acercarse al estudio del impacto de eventos tan relevantes como la maternidad.

Con esta nueva aproximación metodológica es posible identificar efectos causales de tener el primer hijo/a con precisión, y obtener resultados de mayor significación y magnitud que los provenientes de estudios previos basados en estrategias alternativas (por ejemplo, Angrist & Evans, 1998). La nueva evidencia proveniente de los países desarrollados es contundente: el nacimiento del primer hijo/a implica reducciones significativas y persistentes en el empleo femenino (Angelov et al., 2016; Kuziemko et al., 2018, Kleven et al. 2018, 2019), sin que se registren penalizaciones por paternidad.

En este sentido, el estudio de Kleven et al. (2019) para cinco países europeos evidencia los efectos causales de la maternidad sobre las remuneraciones: mientras que los ingresos laborales de hombres y mujeres evolucionan de forma similar previo a la presencia de hijos/as, comienzan a divergir significativamente luego del nacimiento. Las mujeres experimentan una caída de ingresos inmediata, considerable y persistente luego de este evento, mientras que los ingresos de los hombres no se ven afectados. Diez años luego del nacimiento, las mujeres no logran recuperar sus niveles salariales. La penalización de ingresos por maternidad en el largo plazo va desde 21% en Dinamarca hasta 61% en Austria. Esta caída en los ingresos laborales femeninos puede provenir de tres canales: el margen extensivo del mercado laboral (empleo), el margen intensivo (horas de trabajo) y los niveles salariales. En los países escandinavos (Suecia y Dinamarca) y en Alemania y Austria, una parte sustantiva de la penalidad salarial se explica por el margen intensivo y el salario por hora, mientras que en EEUU y Reino Unido, la penalidad en el empleo y la salarial son similares, sugiriendo que el margen extensivo es el principal canal de penalización salarial.

En el caso de Chile, el estudio de Berniell et al. (2019) en base a las Encuestas Longitudinales de Protección Social (ELPS) muestra que el evento de tener el primer hijo es decisivo en la trayectoria laboral de las mujeres, pero no en la de los hombres. La tasa de empleo femenina cae 20% luego del primer hijo, y la brecha persiste 10 años después y con un impacto mayor para las más educadas. Adicionalmente, la tasa de informalidad crece 25% para las madres después del nacimiento del primer hijo/a y es persistente en el tiempo. El empleo informal, que implica mayor flexibilidad en término de jornadas más reducidas o arreglos horarios más flexibles a costa de la pérdida de beneficios (derechos laborales, seguridad social, ingresos, etc.) parece ser una estrategia para enfrentar la carga de trabajo asociada al cuidado infantil. También encuentran un aumento de 40% en la proporción de mujeres en empleos de tiempo parcial luego del nacimiento del primer hijo/a.

Un estudio similar para Uruguay, realizado por Querejeta (2019), en base a los registros administrativos del Banco de Previsión Social (BPS), muestra una caída abrupta en el empleo formal en el cuarto mes luego del nacimiento, que coincide con el fin del subsidio maternal, y una acentuación de esta penalización con el tiempo, que alcanza el 60% 10 años después. El impacto es de magnitud considerable, especialmente si lo comparamos con los resultados referidos a países desarrollados. Sin embargo es importante destacar que este impacto incluye la reducción del empleo y la migración a empleos informales, que no se registran en la fuente de datos utilizada. El estudio también muestra un aumento de 20% en el empleo a tiempo parcial en el caso de las mujeres de menor nivel salarial.

Estos resultados tan precisos y claros indican que la penalización por maternidad es un factor fundamental de las brechas en participación, empleo e ingresos que observamos en el mercado laboral. Por consiguiente, colocan en el centro de la discusión al papel de las políticas públicas, además de hacernos reflexionar sobre los roles y actitudes de género y los mecanismos para su transformación. En relación con las políticas públicas, además de las medidas en pro de la equidad de género en el mercado laboral, como las regulaciones contra la discriminación, son de vital importancia las licencias parentales y los servicios de cuidado infantil. Los países en desarrollo han expandido considerablemente este tipo de intervención, y existen interesantes debates sobre su rol y eficiencia (ver Olivetti & Petrongolo, 2017). En relación con las normas y actitudes de género, está documentado que las visiones más igualitarias en términos de equidad de género corresponden a personas con mayores niveles de educación, por lo que allí hay un canal indirecto para el accionar de las políticas públicas.

 

Referencias

 

Angelov N., Johansson P. & Lindahl E. (2016). “Parenthood and the gender gap in pay”. Journal of Labor Economics, 34 (3): 545-579.

Angrist J., & Evans W. (1998). “Children and Their Parents' Labor Supply: Evidence from Exogenous Variation in Family Size”. The American Economic Review, Vol. 88, N° 3.

Berniell I., Berniell M., Mata D., Edo M. & Marchionni M. (2019). “Gender Gaps in Labor Informality: the motherhood effect.” Documentos de Trabajo del CEDLAS; no. 247. Universidad de la Plata.

Kleven, H., Landais, C., Posch, J., Steinhauer, A., &Zweimüller, J. (2019). “Child Penalties Across Countries: Evidence and Explanations.NBER Working Paper No. 25524

Kuziemko I., Pan J., Shen J. & Washington E. (2018). “The Mommy Effect: Do Women Anticipate the Employment Effects of Motherhood?”. NBER WorkingPaper, No. 24740.

Olivetti C. & Petrongolo B. (2017). “The economic consequences of family policies: lessons from a century of legislation in High-Income countries”. Journal of Economic Perspectives, Vol. 31, No 1: 205-230.

Querejeta M. (2019). “Impacto de la maternidad en la trayectoria laboral de las mujeres. Evidencia para Uruguay”. Tesis para la obtención del título de Magíster en Economía Internacional. Facultad de Ciencias Económicas y de Administración, UdelaR.

Investigación: Finanzas subnacionales y capacidades para el desarrollo económico territorial en Uruguay

-- Leonel Muinelo-Gallo, Adrián Rodríguez Miranda

 

¿Por qué es relevante el tema?

En un país unitario y altamente centralizado como Uruguay, es necesario analizar cuál ha sido el funcionamiento de las políticas nacionales que buscan reducir disparidades regionales y promover el desarrollo productivo en los territorios. En particular, es de interés conocer si estas políticas están siendo efectivas o no y en qué medida incorporan a los Gobiernos Departamentales (GD) y contribuyen a la generación de capacidades locales para sostener procesos de desarrollo. Además de esto, entendiendo que el desarrollo es un desafío multinivel, es muy relevante analizar la evidencia empírica para determinar cuál puede ser la mejor vía para mejorar las condiciones para el desarrollo económico territorial en Uruguay, profundizar la descentralización y mejorar el esquema de transferencias intergubernamentales.

¿Cuál es el objetivo del trabajo?

Este trabajo tiene el objetivo de reflexionar sobre la relación entre las finanzas sub-nacionales y las capacidades para el desarrollo económico territorial en Uruguay. En este sentido, interesa conocer cuál es la situación en el país en términos de desarrollo económico regional y con qué competencias y recursos cuentan los GD, considerando que éstos deberían ser actores relevantes en el diseño e implementación de las políticas de desarrollo a nivel local. Se analiza la situación actual del Uruguay en términos de los desafíos que enfrenta el desarrollo territorial para superar algunas disparidades regionales persistentes en el tiempo, recogiendo evidencias y aprendizajes de las políticas de descentralización y desarrollo productivo que el país ha venido impulsando, sobre todo, en los últimos 15 años. De esta forma, se intenta aportar al debate actual en el país sobre las relaciones entre desarrollo territorial y descentralización. En este debate los GD no pueden quedar de lado. En particular, se trata de poner sobre la mesa la necesidad de dar un salto de calidad en sus roles, hacia una transformación en verdaderos agentes promotores del desarrollo local en sus territorios.

El argumento que este trabajo defiende es que el desarrollo de capacidades es un factor de mediación importante entre las políticas públicas de desarrollo que son impulsadas por el gobierno central para que existan efectos positivos en términos de reducción de desigualdades territoriales. El desarrollo de capacidades implica tanto las individuales como las colectivas, es decir, los territorios necesitan contar con una mejor formación de técnicos, trabajadores, profesionales, empresarios y políticos, pero también mejorar las capacidades institucionales locales, tanto de las organizaciones públicas como privadas.

Principales conclusiones e implicaciones de política

Si bien la situación del país ha mostrado importantes mejoras en términos absolutos en los últimos 15 años para casi todos los territorios, las disparidades territoriales en términos relativos no se han reducido en forma relevante. La investigación realizada muestra cómo los recursos destinados a los GD han aumentado desde 1989 a la fecha, con un período de excepción entre 1999 y 2002, para retomar desde 2005 un período de enorme crecimiento de los recursos transferidos desde el gobierno central. A su vez, desde 2005 se ha intensificado el número de programas e instrumentos que buscaron promover el desarrollo productivo en el país, la inversión y la competitividad, muchos de ellos con un claro efecto de localización, como los programas de clusters y conglomerados productivos. Sin embargo, la mayor densidad de políticas y recursos no parece haber tenido los resultados esperados en términos de reducción de las disparidades territoriales.

Desde el enfoque del desarrollo territorial interesa considerar cuál es el proceso de generación de capacidades en los territorios. Al respecto, la evidencia muestra que las capacidades en los territorios más rezagados siguen siendo una limitante importante para el desarrollo. Si bien los instrumentos de atracción de inversiones han funcionado muy bien a nivel país, la inversión se ha localizado en los territorios que ya eran competitivos y de mayor riqueza relativa; esto parecería indicar que la inversión, además de ventajas fiscales, busca condiciones que ofrezcan ventajas de localización logística e infraestructuras estratégicas, así como disponibilidad de capital humano y capital social que el territorio de acogida pueda ofrecer como un diferencial.

Por otro lado, la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) ha desarrollado una batería muy importante de instrumentos para promover la innovación en las empresas, y lo mismo ocurre con numerosos instrumentos que el gobierno central ha desarrollado para atender a las pequeñas y micro empresas. Pero, en ambos casos, la llegada al público de las pequeñas empresas y, sobre todo, del interior del país, ha sido dificultosa. Parecería que los diseños centralizados no consiguen llegar a ese público objetivo; se hace necesario un rol facilitador de un agente local que sea el que pueda interpretar mejor las necesidades de los empresarios y actores locales y, desde esa mirada, influir en el diseño de los instrumentos y su aplicación. Algunos de estos aprendizajes parecerían haber sido capitalizados en las políticas y programas que en los últimos años han tratado de incorporar, en distintas formas y con diferentes resultados, estos roles de facilitación en el territorio.

En una mirada de mediano plazo se encuentra evidencia de que los GD han venido aumentando sus competencias por la vía de los hechos, sin que esto se acompase con el marco legal vigente (la ley que regula sus competencias es de 1935). Los GD han encontrado un mayor margen para abordar, aunque sea parcialmente, un abanico de competencias no tradicionales, diferentes del ABC: alumbrado, barrido y calle. Es decir, empezar a pensar y llevar adelante algunas políticas propias de desarrollo económico y social, incluso bajo el enfoque del desarrollo local. Para ello, el gobierno central ha proporcionado en forma muy importante recursos por medio de montos crecientes de transferencias (que, además, tienen entre bajo y nulo condicionamiento). Sin embargo, este mayor monto de recursos no ha logrado reducir las disparidades territoriales. Esto se debe, sobre todo en los territorios más rezagados, a las debilidades institucionales de los GD y los entornos locales poco competitivos. Esto último es reflejo de bajas capacidades de capital humano y capital social (el capital social refiere a las relaciones entre los diferentes actores económicos y a las redes territoriales), lo que redunda en una débil organización económica y social local.

En nuestra investigación se observa evidencia de que la descentralización, entendida como un mayor margen de autonomía fiscal que permita una mayor porción de los ingresos presupuestales con origen propio, puede favorecer la convergencia regional (es decir, que los territorios más rezagados alcancen a los más ricos). Por lo tanto, parecería adecuado pensar en las posibilidades de aumentar las fuentes de recursos propios de los GD. Es de destacar, sin embargo, que no se trata solo de aumentar los recursos propios , sino que es requisito contar previamente con regiones “equipadas” con instituciones de buena calidad. Esto se apoya en la evidencia de la literatura internacional y se corrobora para el caso uruguayo en nuestra investigación, donde se observa el efecto positivo de tener mayor autonomía fiscal pero mediado por la presencia de buena calidad de gestión de gobierno. De otra forma, no se pueden aprovechar los beneficios potenciales de la descentralización, al tiempo que otorgar una mayor autonomía a los departamentos con claros problemas de gestión podría ampliar las diferencias de ingresos con el resto de las regiones, conduciendo a una mayor divergencia regional. En definitiva, la descentralización fiscal se potencia como instrumento que permite reducir las disparidades territoriales solo en interacción con una alta calidad de gestión de gobierno. Esto nos lleva a afirmar que la construcción de capacidades en los gobiernos sub-nacionales debe ser parte fundamental del rol descentralizador de un proceso que debe ser impulsado por el gobierno central.

En este sentido, cabe señalar que desde el gobierno central se han destinado muchos recursos a fortalecimiento institucional y capacitaciones a los GD en la última década. Pero el proceso necesita también de una curva de aprendizaje propia, donde los GD puedan disponer de mayor autonomía fiscal efectiva (con rendición de cuentas y controles de auditoría), con capacidad para desarrollar política propia, y así poder equivocarse, aprender y volverse a equivocar. Dicho esto, es muy posible que este desafío no quiera ser abordado por varios de los propios GD, que es posible que prefieran más transferencias y menos esfuerzo propio de recaudación (y menos costo político), para profundizar en las funciones clásicas que hacen los municipios a nivel internacional comparado (el ABC) y no profundizar en políticas propias de desarrollo económico y social (que son cosas que hacen los gobiernos del segundo nivel en otros países). Sin embargo, si los GD no asumen el rol de agente promotor de políticas de desarrollo en el territorio, en el nuevo escenario en el que contamos con municipios que pueden cumplir mejor las funciones clásicas del ABC, es posible que la figura del GD pierda significado. Esto es parte del necesario debate sobre cómo seguir mejorando el proceso de descentralización en el país.  

Para alimentar el debate antes mencionado, queda en evidencia que seguir destinando recursos a programas de desarrollo productivo para los territorios que son diseñados desde organismos centrales y aplicados en lógica “arriba-abajo”, o seguir aumentando las transferencias del gobierno central a los GD, no aseguran de por sí buenos resultados en términos de desarrollo económico territorial, sobre todo en las regiones con mayor atraso relativo.

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Investigación: Complementariedad del conocimiento e innovación

-- Alejandro Bello-Pintado, Felipe Berrutti, Carlos Bianchi, Pablo Blanchard

  

Algunos de los postulados centrales de la economía de la innovación destacan que un agente (empresa, en este caso) innova de manera interactiva con otros agentes (e.g. empresas, institutos de investigación, instituciones a cargo de políticas públicas). La innovación se entiende como la creación de soluciones novedosas para resolver problemas que encuentran los agentes en su actividad, en este caso la actividad productiva de la empresa. Se dice que innovar es una actividad interactiva porque solo en casos excepcionales una empresa cuenta dentro de sus recursos internos con toda la información y conocimiento que precisa para innovar. En la mayoría de los casos las empresas intercambian información y conocimiento con clientes, proveedores y/o competidores, y con universidades y centros tecnológicos. Pero también recurren a fuentes de información que llamamos codificadas, como bases de datos de patentes, publicaciones especializadas, etc.

La diferencia entre distintos tipos de fuente que más destaca la literatura es según las capacidades y costos que requiere interactuar con otros agentes, más o menos cercanos, o consultar fuentes codificadas de diferente tipo. Asimismo, se diferencian los resultados esperados. Desde la literatura de administración, estrechamente vinculada a la economía de la empresa, se señala que la interacción con empresas o centros tecnológicos genera soluciones que pueden resultar en activos estratégicos, difícilmente imitables por la competencia, en particular porque contienen conocimiento tácito que los agentes intercambiaron y elaboraron. Por otra parte, las fuentes codificadas ofrecen información y conocimiento accesible para todo agente que sea capaz de entender el código específico, y por lo mismo es improbable que acceder a ellas suponga un diferencial estratégico. No obstante, estas últimas requieren de menos capacidades (conocimientos generalmente incorporados en formación y experiencia de las personas) y recursos para invertir.

La investigación en economía de la innovación ha indagado extensamente sobre los procesos de innovación, donde la expresión “innovación abierta” ha ganado notoriedad en los últimos años para referirse a los procesos interactivos de innovación fuera de la empresa.

Asimismo, en base a otro postulado central de la economía de la innovación, se ha indagado extensamente sobre la complementariedad de conocimientos internos y externos de las empresas. Eso pretende captar lo que se denomina como efecto sistémico y se resume en la máxima de que el resultado final de la interacción es diferente de la suma aislada de los conocimientos de las partes.

Como en casi todos los temas abiertos en economía de la innovación y, probablemente, en buena parte de la investigación microeconómica, las preguntas, hipótesis y estrategias empíricas se han modificado y revisado a partir de la creciente disponibilidad de datos y de la capacidad de procesamiento de los mismos. Una de las fuentes de datos más empleada en todo el mundo son las denominadas encuestas de innovación a empresas, otras son los registros públicos administrativos de los estados, otras las patentes o registros de propiedad del conocimiento.

Con diferentes fuentes, los trabajos que analizan complementariedad entre conocimiento interno y externo muestran alta heterogeneidad según el contexto nacional, sectorial y temporal, pero es posible identificar una convergencia general que demuestra la existencia de efectos complementarios.

En el equipo de investigación de economía de la innovación del Instituto de Economía (IECON), nos propusimos estimar la complementariedad entre fuentes externas a la firma a partir de sus efectos en el comportamiento innovador. El Documento de Trabajo de IECON: Knowledge searching strategies, testing for complementarities on the innovation behavior of the firm (en adelante DT 18/2019), presenta los fundamentos teóricos, estrategia metodológica y los resultados alcanzados en ese sentido.

En él, analizamos tres olas de la encuesta de innovación de Uruguay, mediante una metodología que permite identificar si las firmas que recurrieron a otras empresas –clientes y/o proveedores–, universidades, o fuentes codificadas, de manera simultánea, presentan un efecto marginal mayor en su función de innovación, que se aprecie en sus ventas innovadoras y/o en la proporción de su presupuesto que destina a innovar. El Documento de Trabajo resume los primeros resultados de la investigación, los cuales estamos presentando en diferentes ámbitos académicos. Uno de los principales desafíos que enfrentamos es la interpretación de los resultados (tabla 10 del DT 18/2019), donde observamos una relación robusta de sustitución en el resultado innovador de aquellas empresas que recurrieron de manera simultánea a fuentes codificadas y a clientes o proveedores en busca de información y conocimiento. La interpretación económica sugiere que los costos de transacción y las capacidades requeridas para innovar en base a conocimiento externo son mayores que los beneficios que puede aprovechar la firma de ese conocimiento.

A la luz de los antecedentes sobre el comportamiento innovador de las empresas uruguayas, estos resultados no son empíricamente sorprendentes. No obstante, difundir este tipo de resultados presenta varios desafíos. El primero es que no corrobora los supuestos básicos de la teoría sistémica, lo que requiere revisar y mejorar la argumentación; el segundo, es que debemos fundamentar en profundidad por qué el testeo de hipótesis teóricas centrales es válido para el caso uruguayo.

 

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Investigación: Dinámica de las prácticas de crianza y el desarrollo infantil

 -- Ivone Perazzo, Gonzalo Salas, Eliana Sena

 

 

¿Por qué es relevante el tema?

En la primera infancia, definida como el periodo que va desde la gestación hasta los seis años de vida, los niños tienen la capacidad de desarrollar un gran número de habilidades que los acompañarán en el curso de sus vidas, potenciando sus posibilidades de alcanzar un mayor bienestar en la adultez. Tanto desde las ciencias biológicas como sociales, diversos estudios han señalado que la primera infancia brinda una oportunidad única para reducir brechas en el desarrollo infantil, que se producen muy temprano en la vida, y están fuertemente afectadas por los contextos en que los niños crecen.[1]

Si bien el desarrollo infantil se encuentra afectado por múltiples factores, sobre todo cuando los niños son muy pequeños, los patrones de crianza y el ambiente familiar son particularmente relevantes.[2] No existe consenso sobre una única manera en que los padres deben actuar, no obstante, la evidencia disponible indica que una crianza afectiva y estimulante impacta positivamente en el desarrollo cerebral del niño. Asimismo, prolongadas y profundas situaciones de negligencia durante la infancia y experiencias no estimulantes pueden estar asociadas a menores habilidades verbales y matemáticas, problemas físicos y motores, problemas de comportamiento y más pobres habilidades sociales, e, incluso, a problemas psiquiátricos.[3]

Pero la naturaleza de la relación entre prácticas de crianza y desarrollo infantil aún no es clara. Si bien es creciente la cantidad de estudios sobre el tema, la forma en que se vinculan es difícil de capturar, debido a que la calidad y cantidad de tiempo dedicado por los padres a sus hijos y los desempeños del niño interactúan y se afectan mutuamente, cambiando a lo largo de los años.

 

¿Cuál es el objetivo del trabajo?

El principal objetivo es aportar evidencia sobre la forma en que se relaciona el desarrollo infantil y las prácticas de crianza teniendo en cuenta la posibilidad de que ambos se afecten mutuamente, aspecto escasamente explorado en países con bajo desarrollo relativo. Si bien los datos disponibles no permiten establecer relaciones de causalidad entre las variables analizadas, se aproximan diversos modelos que permiten describirlo en profundidad y establecer hipótesis fuertes sobre la forma en que se relacionan.

En particular, se analiza cómo interactúan las prácticas de crianza y los problemas externalizados e internalizados de los niños. Se explora si el vínculo cambia cuando se consideran distintos problemas de desarrollo, y si tal vínculo se encuentra mediado por los rasgos de personalidad de la madre.

 

Datos e indicadores utilizados

Uno de los principales obstáculos para abordar este tema es la dificultad para construir indicadores que permitan medir prácticas de crianza y desarrollo infantil, a lo que se suma la falta de datos adecuados a nivel poblacional. En Uruguay, disponemos de la Encuesta de Nutrición, Desarrollo Infantil y Salud (ENDIS) realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que provee información inmejorable para este abordaje. Esto se debe tanto a su carácter longitudinal, es decir, se realizan varias visitas a las mismas personas (en 2013 y 2015 en el caso de la ENDIS), como a la variada información que releva.

El tipo de crianza es aproximado de dos formas. Por un lado, se utilizan las opiniones y creencias de los padres sobre diversas prácticas de crianza. Dentro de los indicadores que se pueden construir utilizando estas creencias, el que se analiza con mayor detalle es el que se denomina estilo autoritario, que se basa en la obediencia de los niños y el uso frecuente del castigo para regular la conducta de los mismos. Por otro lado, se considera la Escala de Observación del Entorno y Ambiente Familiar (HOME) que permite aproximarse a la calidad del ambiente familiar a partir de la observación, que realizan técnicos especializados, de las interacciones que se producen entre padres e hijos. Las preguntas disponibles en la ENDIS permiten construir dos indicadores basados en la observación: receptividad y aceptación. La subescala de receptividad indica si el cuidador responde verbalmente al niño, lo elogia, y es físicamente afectuoso, la subescala de aceptación mide cómo los padres manejan la conducta del niño y permite evaluar las prácticas severas tales como si el cuidador grita o golpea al niño durante la entrevista.

Las creencias pueden estar moldeadas por normas culturales que establecen el deber ser, por lo que el primer grupo de indicadores puede capturar aspectos distintos de las prácticas de crianza que los que se desprenden de la observación directa del ambiente del hogar.

Para la medición del desarrollo infantil, se utiliza una prueba psicométrica avalada a nivel internacional, el CBCL, que permite identificar problemas socio-emocionales que pueden estar asociados, por ejemplo, a la falta de atención y conducta agresiva (problemas externalizados), y a la ansiedad, el repliegue o el aislamiento (problemas internalizados).

Un aspecto relevante de la base de datos disponible es que la información sobre prácticas de crianza y otros factores relevantes como los rasgos de personalidad, solo se encuentran disponibles en relación al cuidador principal del niño, que generalmente es la madre, por lo que el trabajo se centra en este vínculo.

 

Principales resultados

Se encuentra que los problemas externalizados presentan un vínculo más fuerte con prácticas de crianza basadas en el castigo y con un estilo de crianza autoritario. De hecho, existiría una relación de reforzamiento entre estas prácticas de crianza y los problemas del niño, sobre todo los externalizados. Esto significa que las madres con prácticas y creencias más autoritarias, ante problemas socio-emocionales del niño, reaccionan reforzando sus prácticas y creencias.

El sexo del niño parece determinar especialmente la forma en que los hogares adaptan sus estrategias de cuidado cuando los niños presentan problemas de desarrollo, reaccionando de distinta forma en función de la combinación sexo/problema. En particular, se encuentra que la relación entre problemas externalizados o internalizados y el estilo autoritario es más intenso en el caso de los varones. En lo que refiere a la educación materna, el resultado es el esperado, esto es, un mayor nivel educativo reduce las creencias en prácticas autoritarias. Asimismo, el vínculo entre el estilo autoritario de la madre y los problemas externalizados del niño está influenciado positivamente por el grado de inestabilidad emocional de la madre.

 

Implicancias de política

La evidencia que surge de este trabajo se encuentra en línea con la hipótesis de que existen procesos de retroalimentación entre las prácticas de crianza y los problemas de desarrollo de los niños que amplifican las desigualdades, asociadas a lo que en la literatura se conoce como accidente del nacimiento. En los casos donde esto ocurre es sustancial que las intervenciones públicas se concentren en etapas muy tempranas de la vida, por tanto, es necesario incorporar estos aspectos a la hora de pensar el mejor diseño de las políticas públicas. Es el caso de aquellas políticas que están orientadas a incidir en la estimulación que los padres brindan a sus hijos, y que, por ejemplo, están basadas en visitas de profesionales a los hogares. En estos casos sería posible estandarizar procedimientos para una rápida identificación de estos riesgos, que permita un abordaje sistemático que rompa con este círculo vicioso de la desigualdad.

 

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[1] Heckman et al. (2006); Cunha et al. (2010); Heckman et al. (2013); Schady et al. (2015).

[2] Del Bono et al. (2016); Mustard (2003); Todd y Wolpin (2003).

[3]Cunha et al. (2006); Heckman (2008).

 

Referencias

Cunha, F., J. Heckman y S. Schennach (2010). “Estimating the technology of cognitive and noncognitive skill formation”, Econometrica, 78(3), 883-931.

Del Bono, E.; Francesconi, M; Kelly, Y. y Sacker, A. (2016). Early maternal time investment and early

child outcomes. The Economic Journal, vol. 126, pp. F96-F135.

Heckman J., J. Stixrud, y S. Urzua (2006). “The effects of cognitive and noncognitive abilities on labor market outcomes and social behavior”, Journal of Labor economics, 24(3): 411-482

Heckman J., Pinto R., y Savelyev P. (2013). “Understanding the mechanisms through which an influential early childhood program boosted adult outcomes”, The American Economic Review, 103(6): 2052-2086.

Mustard F. (2003). "Desarrollo infantil inicial: salud, aprendizaje y comportamiento a lo largo de la vida". Primera infancia y desarrollo. El desafío de la década, págs. 85-96

Schady, N., J. Behrman, M.C. Araujo, R. Azuero, R. Bernal, D. Bravo, F. López-Boo, K. Macours, D. Marshall, C. Paxson, y R.Vakis (2015). “Wealth gradients in early childhood cognitive development in five Latin American countries”, Journal of Human Resources, 50(2), 446-463.

Todd, P y Wolpin, K. (2003). On the specification and estimation of the production function for cognitive

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Economía al Parque: Jornadas de divulgación

--Comisión de organización de actividades no académicas para el festejo de los 70 años del IECON

En 2019 se conmemora el 70 aniversario del Instituto de Economía (IECON), con celebraciones a lo largo del segundo semestre del año. En este marco, se está  desarrollando una variada agenda de actividades que tiene como principal objetivo alentar el debate sobre la investigación y enseñanza en economía, así como su articulación con las demás ciencias sociales, con los hacedores de políticas públicas y con la sociedad civil, intentado vincular las tres principales funciones universitarias: enseñanza, investigación y extensión y relacionamiento con el medio. En especial, la agenda de actividades ha buscado contribuir a la difusión del trabajo que realiza el IECON y a la reflexión sobre el rol que, históricamente, ha tenido en la creación de conocimiento y la contribución al desarrollo del país, teniendo en cuenta, además, su presente y, sobre todo, sus desafíos futuros. 

Como parte de los Festejos de los 70 años del Instituto de Economía y en ocasión del 25° Día del Patrimonio, el pasado sábado 5 de octubre se realizó en el Parque Rodó  el evento Economía al Parque: Jornadas de divulgación. Los festejos del aniversario y las Jornadas del Patrimonio, fueron una excusa para que el IECON y sus integrantes, organicen unas actividad de puertas afuera de la Facultad, buscando generar un espacio para intercambiar con la sociedad civil, la comunidad y el barrio, y difundir parte de las actividades que desarrolla la FCEA y en particular el Instituto de Economía.

 Es así que un primer objetivo de las jornadas fue dar información sobre el Instituto de Economía, su pasado, presente y futuro. Este Instituto de la Universidad de la República es un centro pionero en investigación y formación en el campo de la economía en Uruguay,  contribuyendo a la generación de conocimiento original mediante un trabajo de investigación de alta calidad. Se caracteriza por su pluralidad de miradas y perspectivas para comprender la economía, donde coexisten diversos enfoques metodológicos y distintas vertientes de pensamiento económico, tanto para participar de los debates más extendidos de la disciplina como para ofrecer respuestas en nuestra vinculación con la sociedad y el medio.

Para cumplir con este objetivo, durante las Jornadas se organizaron tres tipos de actividades, en todos los casos abiertas a todo el público. En primer lugar se realizaron tres charlas de divulgación sobre algunos temas relevantes para la realidad de Uruguay y que han sido abordados por los equipos de investigación del Instituto. En la primera charla de divulgación de la jornada, Paola Azar, investigadora y docente del Departamento de Economía y experta en temas de Economía y Género expuso sobre Desigualdades de género: ¿por qué importan para entender la economía?. La segunda charla de divulgación estuvo a cargo de Matías Brum, docente e investigador del Departamento, quien expuso sobre los Desafíos y oportunidades de la inmigración para nuestra economía, aportando muchos elementos a la discusión sobre el tema. Al finalizar la jornada, la última charla de divulgación estuvo a cargo de Sabrina Siniscalchi. Integrante del grupo de Historia Económica, Siniscalchi expuso sobre los Mitos de la economía uruguaya a lo largo de su historia, echando luz sobre el grado de veracidad de distintos “mitos” que persisten en el imaginario colectivo de los uruguayos. El objetivo de las tres charlas fue comunicar de forma accesible, amigable y a la vez rigurosa, generando espacios para el intercambio entre público e investigadores. 

En segundo lugar, los equipos de investigación organizaron distintos stands, en los que se realizaron exposiciones,  juegos y actividades interactivas relacionados a las temáticas estudiadas por cada grupo de investigación. Se contó con stands de los grupos de Historia Económica, Desigualdad y Pobreza, Análisis Macroeconómico y Comercio, Desarrollo Local y Regional, Economía Laboral y Ética Justicia y Economía. Además participaron de la muestra otros actores relevantes de la Facultad, como la Unidad de Extensión y Relacionamiento con el Medio, la Biblioteca de facultad y las direcciones de carrera de la Licenciatura en Economía y de la Licenciatura en Administración.

En tercer lugar, las charlas de divulgación y las exposiciones en los stands estuvieron acompañadas con la participación de artistas invitados y con juegos infantiles para el entretenimiento de los más pequeños. La apertura de Economía al Parque estuvo a cargo de Los Bosques, que iniciaron la actividad con un espectáculo artístico en el que fusionan música electrónica con la preocupación por los problemas ambientales, incorporando a sus canciones sonidos de la naturaleza y fragmentos de discursos sobre el tema. Tras el toque de Los Bosques tuvo lugar el espectáculo de cierre cargo de Kung - Fu Ombijam, artista privado de libertad cuyo repertorio de rap incluye canciones autorreferenciales que hablan de la cárcel, de la falta de libertad, del encierro como concepto, de los años de la dictadura y de los problemas sociales y políticos de la actualidad.

En la jornada de divulgación, así como en el resto de las actividades organizadas en conmemoración de los 70 años del Instituto de Economía se buscó mostrar el rol que ha tenido el IECON en la disciplina y en la sociedad uruguaya, al tiempo que acercar el Instituto a la comunidad de la que se nutre y ha sido parte. La jornada de divulgación fue una muy buena oportunidad para mostrar el conocimiento generado por investigadores e investigadoras del Instituto, su organización contó con el apoyo de los investigadores y las investigadoras, el Departamento de Economía, el Consejo de Facultad y el conjunto de funcionarios y funcionarias. Este compromiso fue lo que hizo posible realizar el evento. 

La organización de estas jornadas fue un desafío inédito para los investigadores e investigadoras del Instituto y para los distintos actores de Facultad que contribuyeron a que éstas se lleven adelante. La primer evaluación es que nos demostramos que lo podemos hacer y que es un esfuerzo que vale la pena. Una segunda valoración es que esta primer experiencia permitió recoger muchos aprendizajes, y que se puede y debe organizar mejor, convocando a docentes, estudiantes, egresados y otros actores que componen la FCEA. Para avanzar en este sentido se debe tener presente que en otras Facultades este tipo de actividades se vienen desarrollando desde hace muchos años y con relativo éxito. Pero además, este tipo de jornadas son prácticas habituales de quienes realizan funciones universitarias en algunas de las principales universidades del mundo. El desafío más importante, a futuro, es que esta experiencia no quede como un esfuerzo aislado y que el Instituto siga invirtiendo en este tipo de actividades para que los universitarios no se queden puertas adentro, y contribuyan también desde este rol a la reflexión y búsqueda de soluciones a los principales problemas y desafíos de nuestras sociedades.

 

Taller de reflexión y debate: "La perspectiva de los investigadores en formación sobre la agenda de investigación en economía"

-- Pablo Blanchard, Pablo Castro, Camilo Martínez, Maximiliano Presa, Carolina Romero y Horacio Rueda

 

Dentro del conjunto de actividades que las investigadoras y los investigadores del Instituto de Economía (IECON) han estado impulsando en el marco de la conmemoración de los 70 años del IECON, tuvo lugar en agosto un taller de reflexión y debate sobre la perspectiva de los investigadores en formación sobre la construcción de la agenda de investigación en economía.

La agenda de investigación fue entendida como un conjunto amplio de temas que orientan la producción de conocimiento científico desde diferentes disciplinas vinculadas a la economía en Uruguay. A partir de esta definición, el taller buscó fomentar la discusión y el debate en los siguientes puntos: qué se investiga, para qué y para quién. Siendo estos tres puntos aspectos centrales en el desempeño laboral de los investigadores en formación.

La organización de esta actividad estuvo a cargo de un conjunto de investigadoras e investigadores en formación que se desempeñan en el IECON. Además de la reflexión sobre la agenda de investigación, otro de los objetivos consistió en fomentar un espacio de reflexión con otros colegas provenientes de otros centros de investigación del ámbito universitario y no universitario.

Participaron del taller más de treinta investigadoras e investigadores en formación, provenientes de diferentes organizaciones que trabajan temáticas económicas desde diferentes ciencias sociales. Estuvieron presentes integrantes del IECON, del Centro de Investigaciones Económicas (CINVE), el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES), el Centro Latinoamericano de Economía Humana (CLAEH), el Instituto Cuesta Duarte y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).

El taller se organizó en torno a tres ejes de discusión y la dinámica consistió en proponer preguntas disparadoras en cada eje, que alentaron la discusión en subgrupos para, finalmente, hacer una puesta en común entre los presentes.

El primer eje trató sobre la forma de inserción de los investigadores en sus respectivas instituciones, las tareas que realizan y el grado de participación en la construcción de las agendas de investigación. Dada la diversidad de los participantes, las respuestas fueron enriquecedoras, destacándose en este sentido dos aspectos centrales:

(i)                 Se valora muy positivamente la existencia de espacios de inserción institucionalizados como los Programas de Iniciación a la Investigación Estudiantil (PAIE), lo Espacios de Formación Integral (EFI) e, incluso, dentro de las carreras, la existencia de cursos que fomentan la realización de trabajos de investigación y acercan a los estudiantes con los investigadores.

(ii)               Se destacó la labor de docentes e investigadores en la promoción y colaboración en las primeras experiencias de investigación siendo estudiantes de grado. A pesar de ello, se destacó la necesidad de visibilizar aún más estas prácticas curriculares de modo que contribuyan a fomentar la iniciativa y la creatividad de los estudiantes durante todo el proceso de formación. Esto implica la importancia de la elección del tema hasta la redacción del informe final y la diagramación del poster indicados en las bases de los PAIE, etc.

El segundo eje estuvo relacionado con los factores influyentes en la construcción de la agenda de investigación en economía. Un aspecto destacado en este eje de discusión fue el análisis crítico y la diversidad de opiniones vinculadas con los condicionantes a la hora de conformar una agenda de investigación. Entre ésstos se destacan: (i) la acumulación, la trayectoria y las redes académicas de los investigadores que definen líneas de investigación dentro de los grupos de trabajo; (ii) el financiamiento de la investigación en general; (iii) los vínculos interinstitucionales y las redes de trabajo; (iv) el contexto social, político y económico y la atención de temas que se consideran urgentes o, simplemente, que se ponen “de moda”; (v) las modalidades de evaluación de la investigación; (vi) los enfoques y metodologías más influyentes en las carreras de grado; (vi) la disponibilidad de información, datos y fuentes; y, finalmente, (vii) las características socioeconómicas, culturales y étnicas de los investigadores.

En el tercer eje la reflexión estuvo vinculada con las perspectivas a futuro de los investigadores en formación y su participación en la agenda. Se puso énfasis en reflexionar sobre las perspectivas en un sentido propositivo. Se destacó la necesidad de reflexionar sobre la importancia de crear espacios de participación en la construcción de la agenda y alentar esquemas de formación que brinden herramientas para una participación reflexiva, crítica y propositiva en la definición de temas de investigación. Los dos aspectos que despertaron mayor interés fueron la formación de los investigadores y las investigadoras, las formas de financiamiento y de contratación y las condiciones de trabajo.

En cuanto al primer aspecto, hubo consenso en que la formación es una condición necesaria para adquirir mayor autonomía en la definición de temas de investigación. Sin embargo, dado que la actividad de investigación es un proceso acumulativo de aprendizaje, experiencias y de trabajo en general, es posible que una vez que el/la investigador/a se considere “formado” ya esté inserto en una agenda de investigación y tienda a continuarla. A partir de estas consideraciones, se destacó la necesidad de adquirir una formación que contemple la necesidad de tener algún grado de participación desde el inicio en la construcción de la agenda. Se destacaron aspectos relacionados con la formación general, vinculada a adquirir mayores y mejores herramientas durante la carrera, y a la actividad dentro de los equipos o grupos de investigación.

En lo referente a la formación en general, se consideró importante ampliar y difundir los espacios de formación (en los cursos, PAIE, EFI, tesis, seminarios, jornadas académicas, etc.) entre los estudiantes. A su vez, se mencionó la importancia de promover espacios de trabajo interdisciplinarios que abran nuevas miradas y perspectivas en la construcción de las agendas de investigación.  

En cuanto a la formación en el ámbito donde ya se realizan actividades de investigación, se destacó la necesidad de que los grupos de trabajo sean verdaderos espacios de formación, que fomenten la iniciativa y creatividad de los investigadores a partir de un involucramiento integral de las personas en las actividades del grupo. En este sentido, las principales actividades no deberían estar enfocadas en trabajar, por ejemplo,  con bases de datos (“limpiar bases de datos”), sino que se requiere que, desde su incorporación a la actividad, los investigadores y las investigadoras adquieran un panorama general de las líneas de investigación, de los principales problemas, preguntas e hipótesis que guían las investigaciones del grupo, vincularse a la literatura de referencia que se utiliza en el proyecto en que se participa, asistir a reuniones periódicas de puesta a punto de las actividades del proyecto y a talleres y seminarios con presencia del grupo. A su vez, este tipo de responsabilidades deberían formar parte de lineamientos generales de la dirección de los centros de investigación y no quedar libradas a la voluntad de los investigadores que impulsan los proyectos.

Si bien las condiciones de trabajo no estaban previstas como un tema específico del taller, algunos investigadores e investigadores del ámbito público y privado hicieron interesantes aportes en este sentido. Existió cierto consenso en que existe precariedad en la inserción laboral de los investigadores más jóvenes en los centros de investigación. La falta de estabilidad laboral, como es evidente, es un factor que impide que los investigadores en formación se vinculen a las agendas de investigación. La incertidumbre que genera la inestabilidad laboral es un factor que tiende a ubicar las preocupaciones en el corto plazo y aleja a los investigadores y a las investigadoras en formación de problemas que requieren una inserción estable en equipos de trabajo, como lo es la elaboración de agendas de investigación.

El taller permitió crear un espacio de participación horizontal con más de treinta investigadoras e investigadores en formación de distintas instituciones de investigación en economía de Uruguay. Como corolario de la actividad puede señalarse que la construcción de la agenda de investigación es un tema que preocupa a los investigadores en formación y que se requiere ampliar los espacios de discusión y participación para que, a partir de una formación que incluya los aspectos considerados anteriormente, todas las investigadoras y los investigadores tengan la oportunidad de ampliar su participación en la construcción de la agenda de investigación. 

Mesa sobre 50 años de “El Proceso Económico del Uruguay”

- Departamento de Economía

 

En el marco de los festejos por el 70 aniversario del Instituto de Economía (IECON), un recorrido por la trayectoria intelectual de la institución tiene una parada obligada en 1969, con la publicación de “El Proceso Económico del Uruguay”. Se trató de un hito en la producción académica nacional, propio de su tiempo y de alto impacto político y social. Entendemos que volver sobre su consecución, su marco histórico y sus implicancias es reconocer su contribución a la formación del pensamiento económico nacional y valorar sus contribuciones de largo plazo.

La década del sesenta significó un proceso de radicalización política y profesionalización de la investigación en las ciencias sociales en América Latina y en nuestro país. Ante el estancamiento y los fuertes desequilibrios económicos que acompañó a muchos países latinoamericanos tras la apuesta por la industrialización dirigida por el Estado, así como el ascenso del autoritarismo en el Cono Sur, desde las ciencias sociales se construyó una explicación del subdesarrollo: el dependentismo.

Este “giro dependentista” tuvo como momento fundacional en nuestro país la elaboración y publicación del libro “El Proceso Económico del Uruguay” en 1969. Se trató de una producción colectiva cuyos principales responsables fueron Raúl Trajtenberg, Raúl Vigorito, Samuel Lichtensztejn y Alberto Couriel, y en la que participaron 20 investigadoras e investigadores del IECON, Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (FCEA) de la Universidad de la República (Udelar). Sus principales redactores figuran como representantes, desde el ejercicio disciplinar de la economía, de la “generación crítica”. Fuertemente influenciados por el pensamiento latinoamericano y el marxismo estructuralista francés, las hipótesis centrales del libro sobre el funcionamiento de la economía uruguaya pautaron una agenda de investigación en economía que fue hegemónica durante el período que va desde su publicación hasta 1973 y, aunque en menor grado, siguió siendo muy influyente durante la transición democrática.

Escrito en diez meses, el libro consta de tres partes. En la primera, se desarrolla el marco teórico de carácter marxista y dependentista, a la vez que se ofrecen interpretaciones sobre el estancamiento ganadero e industrial. En la segunda, se brinda una explicación de los altos niveles de inflación que tenían lugar en Uruguay desde fines de los cincuenta, en clara contraposición a las explicaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), dominantes en aquel entonces. En la tercera y última parte se hace un análisis de coyuntura en el que se detalla lo acontecido, principalmente en 1968, y lo que era esperable en ese contexto económico.

La mesa contó con cuatro expositores: Pablo Messina, Gerónimo De Sierra, Daniel Olesker y Alberto Couriel. Messina, quien viene investigando sobre el impacto académico y político del libro y sus autores, desarrolló un conjunto de hipótesis para intentar comprender la enorme resonancia del libro: el “boom editorial”, la proliferación de ensayos y artículos sobre la “crisis estructural”, el proceso de profesionalización académica y, además, algunos de los contenidos del libro.

En este sentido, destacó que el libro constituye una de las tres explicaciones fundamentales sobre el estancamiento ganadero en Uruguay junto con la interpretaciones estructuralista y neoclásica. Si bien todas las interpretaciones ponen el acento en la falta de adopción de tecnología como explicación del estancamiento, su particularidad radica en que, a contrapelo de la concepción predominante en la época, el trabajo parte de la existencia de una “racionalidad capitalista” de los productores ganaderos; o sea, la búsqueda de rentabilidad y la respuesta a estímulos económicos.

Gerónimo De Sierra, contextualizó aún más en el contexto académico de aquel entonces y remarcó los grandes paralelismos entre el proceso de profesionalización académica en el IECON y el que atravesó el Instituto de Ciencias Sociales. También enfatizó la importancia del libro para los sociólogos de aquél entonces porque el libro incorporó “las relaciones sociales a la estructura económica, mientras que los sociólogos estábamos intentando incorporar la estructura económica a las relaciones sociales”.

Dicho esto, también comentó parte de la crítica elogiosa que le realizara al libro en 1970 publicada en la Revista de Ciencias Sociales. En la misma, luego de destacarse un conjunto de virtudes del Proceso Económico del Uruguay, De Sierra comentó las críticas que realizara en torno a la noción de “estructura social” implícita en el libro. En particular, cómo se caracteriza a las “clases medias” y las deficiencias del libro en este sentido.

Daniel Olesker ordenó su intervención en tres partes. En la primera, analizó al libro dentro de las corrientes dependentistas, ubicándolo más cercano a las versiones de Theotonio Dos Santos y Vania Vambirra en contraposición a la versión “maximalista” de Gunder Frank y a la más “endogenista” de Cardoso y Faletto. Asimismo, destacó la importancia de la segunda parte del libro, donde se analiza a la inflación como mecanismo distributivo y la enorme influencia que tuvo en discusiones en el movimiento sindical durante los ochenta, inspiradas, al menos en parte, en la interpretación del Proceso.

En la segunda parte, abundó sobre la influencia política del libro afirmando que fue fundamental para la formación política de una generación amplia de militantes de aquel entonces. Destacando principalmente organizaciones como el Movimiento de Independientes 26 de Marzo y el MLN-T. Afirmó que en aquel entonces, más allá de que no todo el mundo había leído el libro, había ciertas premisas que se fundamentaban con el mismo y que eran parte del sello identitario de algunas corrientes políticas: los ganaderos son capitalistas, la inflación es un mecanismo de distribución regresivo y la salida se entendía por liberación nacional y el socialismo. Destacó, en este sentido, también, algunos aportes de la década del sesenta de Vivián Trías, que habían sido muy influyentes en esta interpretación. Por último, realizó un rescate de la experiencia de los grupos de estudio en la cárcel de Punta Carretas y en el Penal de Libertad, donde se estudió el libro y se debatió en torno a sus hipótesis.

Por último, presentó Alberto Couriel, uno de los cuatro redactores principales del libro. Destacó la importancia del contexto y del enorme impacto que tuvo en su generación la Revolución Cubana. Además, habló de la importancia de la CIDE, como experiencia formativa para muchos de ellos y como generadora de información, así como experiencias previas de gestión y de investigación de varios de los autores.

En cuanto a los contenidos del libro, destacó la influencia del dependentismo y el aporte central de Octavio Rodríguez en ese sentido, quien venía de trabajar en el ILPES con Fernando Henrique Cardoso. Asimismo, enfatizó en la explicación que el libro le otorga a la política de congelamiento de precios y salarios de Pacheco, cómo fueron las discusiones internas en ese sentido y los aportes que realizó el libro.

La contribución del Proceso Económico del Uruguay a la formación del pensamiento económico nacional fue trascendente y sus aportes perduraron en el tiempo. Reconocerlos e interpretar sus aportes valoriza la construcción disciplinar, le da dimensión y lo destaca como hito de la producción uruguaya en economía.

 

Reseñas de las Prof. Graciela Sanroman y Andrea Vigorito sobre las trayectorias de las Profesoras Eméritas Ana María Teja y Alicia Melgar

El pasado miércoles 26 de setiembre las ex docentes de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (FCEA) Ana María Teja Castañeira y Alicia Teresita Melgar Zeballos fueron reconocidas con el título de profesoras eméritas.

La iniciativa de otorgar este reconocimiento partió de un conjunto de economistas de diversos ámbitos institucionales que firmaron una carta dirigida al Consejo de FCEA. El Consejo de Dirección del Departamento de Economía decidió por unanimidad apoyar esta iniciativa. Finalmente, el Consejo de Facultad hizo efectiva esta designación, dando así reconocimiento al trabajo de ambas profesoras, que colaboraron decisivamente en el desarrollo de la FCEA teniendo trayectorias muy destacadas como docentes e investigadoras.  Se trata de la primera vez que nuestra facultad otorga el título de Profesor Emérito a mujeres.

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CON SUMO AGRADO

-Martín Leites (IECON)

 

Los días 13, 14 y 15 de noviembre nos visitará Robert H Frank, un reconocido académico y profesor de Cornell (http://www.robert-h-frank.com/), quien ha hecho una serie de contribuciones muy relevantes dentro de la disciplina económica. En el marco de su visita a Uruguay presentará el libro "Success and Luck: Good Fortune and the Myth of Meritocracy", la obra más reciente de Frank, que forma parte de una amplia lista de libros algunos de los cuales han recibido notorios reconocimientos y han sido traducidos en más de 20 idiomas. Además, será el principal conferencista invitado en las Jornadas del Capítulo Uruguay de la Red de Desigualdad y Pobreza - NIP (enlace). Sus aportes a la disciplina económica han sido amplios y diversos y se destacan por haber contribuido a que la microeconomía logre un mayor dialogo con otras ciencias sociales, permitiendo un abordaje más realista y complejo de las decisiones económicas de las personas, con los enormes desafíos que esto implica. La presencia de un académico de este calibre en Uruguay siempre es una oportunidad para redescubrir nuevas aristas sobre su trabajo y motivar a aquellos que aún no lo han leído a que puedan tener su primer acercamiento. Escribo estas notas para invitarlos a que tengan en cuenta este evento en sus agendas y aprovechar esta oportunidad para repasar alguna de sus contribuciones, buscando aportar una perspectiva diferente sobre algunos fenómenos recientes de la economía uruguaya y contribuir a su mayor comprensión, o al menos su reflexión.

 

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