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Todos los docentes del departamento están invitados a enviar contribuciones para este blog. Las mismas no deben superar las 800 palabras. Quienes estén interesados pueden escribir a Matías Giaccobasso (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. ).

Taller de reflexión y debate: "La perspectiva de los investigadores en formación sobre la agenda de investigación en economía"

Pablo Blanchard, Pablo Castro, Camilo Martínez, Maximiliano Presa, Carolina Romero y Horacio Rueda

 

Taller de reflexión y debate: “La perspectiva de los investigadores en formación sobre la agenda de investigación en economía. Su participación, los factores que la determinan y los caminos a futuro”

 

Dentro del conjunto de actividades que las investigadoras y los investigadores del Instituto de Economía (IECON) han estado impulsando en el marco de la conmemoración de los 70 años del IECON, tuvo lugar en agosto un taller de reflexión y debate sobre la perspectiva de los investigadores en formación sobre la construcción de la agenda de investigación en economía.

La agenda de investigación fue entendida como un conjunto amplio de temas que orientan la producción de conocimiento científico desde diferentes disciplinas vinculadas a la economía en Uruguay. A partir de esta definición, el taller buscó fomentar la discusión y el debate en los siguientes puntos: qué se investiga, para qué y para quién. Siendo estos tres puntos aspectos centrales en el desempeño laboral de los investigadores en formación.

La organización de esta actividad estuvo a cargo de un conjunto de investigadoras e investigadores en formación que se desempeñan en el IECON. Además de la reflexión sobre la agenda de investigación, otro de los objetivos consistió en fomentar un espacio de reflexión con otros colegas provenientes de otros centros de investigación del ámbito universitario y no universitario.

Participaron del taller más de treinta investigadoras e investigadores en formación, provenientes de diferentes organizaciones que trabajan temáticas económicas desde diferentes ciencias sociales. Estuvieron presentes integrantes del IECON, del Centro de Investigaciones Económicas (CINVE), el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES), el Centro Latinoamericano de Economía Humana (CLAEH), el Instituto Cuesta Duarte y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).

El taller se organizó en torno a tres ejes de discusión y la dinámica consistió en proponer preguntas disparadoras en cada eje, que alentaron la discusión en subgrupos para, finalmente, hacer una puesta en común entre los presentes.

El primer eje trató sobre la forma de inserción de los investigadores en sus respectivas instituciones, las tareas que realizan y el grado de participación en la construcción de las agendas de investigación. Dada la diversidad de los participantes, las respuestas fueron enriquecedoras, destacándose en este sentido dos aspectos centrales:

(i)                 Se valora muy positivamente la existencia de espacios de inserción institucionalizados como los Programas de Iniciación a la Investigación Estudiantil (PAIE), lo Espacios de Formación Integral (EFI) e, incluso, dentro de las carreras, la existencia de cursos que fomentan la realización de trabajos de investigación y acercan a los estudiantes con los investigadores.

(ii)               Se destacó la labor de docentes e investigadores en la promoción y colaboración en las primeras experiencias de investigación siendo estudiantes de grado. A pesar de ello, se destacó la necesidad de visibilizar aún más estas prácticas curriculares de modo que contribuyan a fomentar la iniciativa y la creatividad de los estudiantes durante todo el proceso de formación. Esto implica la importancia de la elección del tema hasta la redacción del informe final y la diagramación del poster indicados en las bases de los PAIE, etc.

El segundo eje estuvo relacionado con los factores influyentes en la construcción de la agenda de investigación en economía. Un aspecto destacado en este eje de discusión fue el análisis crítico y la diversidad de opiniones vinculadas con los condicionantes a la hora de conformar una agenda de investigación. Entre ésstos se destacan: (i) la acumulación, la trayectoria y las redes académicas de los investigadores que definen líneas de investigación dentro de los grupos de trabajo; (ii) el financiamiento de la investigación en general; (iii) los vínculos interinstitucionales y las redes de trabajo; (iv) el contexto social, político y económico y la atención de temas que se consideran urgentes o, simplemente, que se ponen “de moda”; (v) las modalidades de evaluación de la investigación; (vi) los enfoques y metodologías más influyentes en las carreras de grado; (vi) la disponibilidad de información, datos y fuentes; y, finalmente, (vii) las características socioeconómicas, culturales y étnicas de los investigadores.

En el tercer eje la reflexión estuvo vinculada con las perspectivas a futuro de los investigadores en formación y su participación en la agenda. Se puso énfasis en reflexionar sobre las perspectivas en un sentido propositivo. Se destacó la necesidad de reflexionar sobre la importancia de crear espacios de participación en la construcción de la agenda y alentar esquemas de formación que brinden herramientas para una participación reflexiva, crítica y propositiva en la definición de temas de investigación. Los dos aspectos que despertaron mayor interés fueron la formación de los investigadores y las investigadoras, las formas de financiamiento y de contratación y las condiciones de trabajo.

En cuanto al primer aspecto, hubo consenso en que la formación es una condición necesaria para adquirir mayor autonomía en la definición de temas de investigación. Sin embargo, dado que la actividad de investigación es un proceso acumulativo de aprendizaje, experiencias y de trabajo en general, es posible que una vez que el/la investigador/a se considere “formado” ya esté inserto en una agenda de investigación y tienda a continuarla. A partir de estas consideraciones, se destacó la necesidad de adquirir una formación que contemple la necesidad de tener algún grado de participación desde el inicio en la construcción de la agenda. Se destacaron aspectos relacionados con la formación general, vinculada a adquirir mayores y mejores herramientas durante la carrera, y a la actividad dentro de los equipos o grupos de investigación.

En lo referente a la formación en general, se consideró importante ampliar y difundir los espacios de formación (en los cursos, PAIE, EFI, tesis, seminarios, jornadas académicas, etc.) entre los estudiantes. A su vez, se mencionó la importancia de promover espacios de trabajo interdisciplinarios que abran nuevas miradas y perspectivas en la construcción de las agendas de investigación.  

En cuanto a la formación en el ámbito donde ya se realizan actividades de investigación, se destacó la necesidad de que los grupos de trabajo sean verdaderos espacios de formación, que fomenten la iniciativa y creatividad de los investigadores a partir de un involucramiento integral de las personas en las actividades del grupo. En este sentido, las principales actividades no deberían estar enfocadas en trabajar, por ejemplo,  con bases de datos (“limpiar bases de datos”), sino que se requiere que, desde su incorporación a la actividad, los investigadores y las investigadoras adquieran un panorama general de las líneas de investigación, de los principales problemas, preguntas e hipótesis que guían las investigaciones del grupo, vincularse a la literatura de referencia que se utiliza en el proyecto en que se participa, asistir a reuniones periódicas de puesta a punto de las actividades del proyecto y a talleres y seminarios con presencia del grupo. A su vez, este tipo de responsabilidades deberían formar parte de lineamientos generales de la dirección de los centros de investigación y no quedar libradas a la voluntad de los investigadores que impulsan los proyectos.

Si bien las condiciones de trabajo no estaban previstas como un tema específico del taller, algunos investigadores e investigadores del ámbito público y privado hicieron interesantes aportes en este sentido. Existió cierto consenso en que existe precariedad en la inserción laboral de los investigadores más jóvenes en los centros de investigación. La falta de estabilidad laboral, como es evidente, es un factor que impide que los investigadores en formación se vinculen a las agendas de investigación. La incertidumbre que genera la inestabilidad laboral es un factor que tiende a ubicar las preocupaciones en el corto plazo y aleja a los investigadores y a las investigadoras en formación de problemas que requieren una inserción estable en equipos de trabajo, como lo es la elaboración de agendas de investigación.

El taller permitió crear un espacio de participación horizontal con más de treinta investigadoras e investigadores en formación de distintas instituciones de investigación en economía de Uruguay. Como corolario de la actividad puede señalarse que la construcción de la agenda de investigación es un tema que preocupa a los investigadores en formación y que se requiere ampliar los espacios de discusión y participación para que, a partir de una formación que incluya los aspectos considerados anteriormente, todas las investigadoras y los investigadores tengan la oportunidad de ampliar su participación en la construcción de la agenda de investigación. 

Mesa sobre 50 años de “El Proceso Económico del Uruguay”

- Departamento de Economía

 

En el marco de los festejos por el 70 aniversario del Instituto de Economía (IECON), un recorrido por la trayectoria intelectual de la institución tiene una parada obligada en 1969, con la publicación de “El Proceso Económico del Uruguay”. Se trató de un hito en la producción académica nacional, propio de su tiempo y de alto impacto político y social. Entendemos que volver sobre su consecución, su marco histórico y sus implicancias es reconocer su contribución a la formación del pensamiento económico nacional y valorar sus contribuciones de largo plazo.

La década del sesenta significó un proceso de radicalización política y profesionalización de la investigación en las ciencias sociales en América Latina y en nuestro país. Ante el estancamiento y los fuertes desequilibrios económicos que acompañó a muchos países latinoamericanos tras la apuesta por la industrialización dirigida por el Estado, así como el ascenso del autoritarismo en el Cono Sur, desde las ciencias sociales se construyó una explicación del subdesarrollo: el dependentismo.

Este “giro dependentista” tuvo como momento fundacional en nuestro país la elaboración y publicación del libro “El Proceso Económico del Uruguay” en 1969. Se trató de una producción colectiva cuyos principales responsables fueron Raúl Trajtenberg, Raúl Vigorito, Samuel Lichtensztejn y Alberto Couriel, y en la que participaron 20 investigadoras e investigadores del IECON, Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (FCEA) de la Universidad de la República (Udelar). Sus principales redactores figuran como representantes, desde el ejercicio disciplinar de la economía, de la “generación crítica”. Fuertemente influenciados por el pensamiento latinoamericano y el marxismo estructuralista francés, las hipótesis centrales del libro sobre el funcionamiento de la economía uruguaya pautaron una agenda de investigación en economía que fue hegemónica durante el período que va desde su publicación hasta 1973 y, aunque en menor grado, siguió siendo muy influyente durante la transición democrática.

Escrito en diez meses, el libro consta de tres partes. En la primera, se desarrolla el marco teórico de carácter marxista y dependentista, a la vez que se ofrecen interpretaciones sobre el estancamiento ganadero e industrial. En la segunda, se brinda una explicación de los altos niveles de inflación que tenían lugar en Uruguay desde fines de los cincuenta, en clara contraposición a las explicaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), dominantes en aquel entonces. En la tercera y última parte se hace un análisis de coyuntura en el que se detalla lo acontecido, principalmente en 1968, y lo que era esperable en ese contexto económico.

La mesa contó con cuatro expositores: Pablo Messina, Gerónimo De Sierra, Daniel Olesker y Alberto Couriel. Messina, quien viene investigando sobre el impacto académico y político del libro y sus autores, desarrolló un conjunto de hipótesis para intentar comprender la enorme resonancia del libro: el “boom editorial”, la proliferación de ensayos y artículos sobre la “crisis estructural”, el proceso de profesionalización académica y, además, algunos de los contenidos del libro.

En este sentido, destacó que el libro constituye una de las tres explicaciones fundamentales sobre el estancamiento ganadero en Uruguay junto con la interpretaciones estructuralista y neoclásica. Si bien todas las interpretaciones ponen el acento en la falta de adopción de tecnología como explicación del estancamiento, su particularidad radica en que, a contrapelo de la concepción predominante en la época, el trabajo parte de la existencia de una “racionalidad capitalista” de los productores ganaderos; o sea, la búsqueda de rentabilidad y la respuesta a estímulos económicos.

Gerónimo De Sierra, contextualizó aún más en el contexto académico de aquel entonces y remarcó los grandes paralelismos entre el proceso de profesionalización académica en el IECON y el que atravesó el Instituto de Ciencias Sociales. También enfatizó la importancia del libro para los sociólogos de aquél entonces porque el libro incorporó “las relaciones sociales a la estructura económica, mientras que los sociólogos estábamos intentando incorporar la estructura económica a las relaciones sociales”.

Dicho esto, también comentó parte de la crítica elogiosa que le realizara al libro en 1970 publicada en la Revista de Ciencias Sociales. En la misma, luego de destacarse un conjunto de virtudes del Proceso Económico del Uruguay, De Sierra comentó las críticas que realizara en torno a la noción de “estructura social” implícita en el libro. En particular, cómo se caracteriza a las “clases medias” y las deficiencias del libro en este sentido.

Daniel Olesker ordenó su intervención en tres partes. En la primera, analizó al libro dentro de las corrientes dependentistas, ubicándolo más cercano a las versiones de Theotonio Dos Santos y Vania Vambirra en contraposición a la versión “maximalista” de Gunder Frank y a la más “endogenista” de Cardoso y Faletto. Asimismo, destacó la importancia de la segunda parte del libro, donde se analiza a la inflación como mecanismo distributivo y la enorme influencia que tuvo en discusiones en el movimiento sindical durante los ochenta, inspiradas, al menos en parte, en la interpretación del Proceso.

En la segunda parte, abundó sobre la influencia política del libro afirmando que fue fundamental para la formación política de una generación amplia de militantes de aquel entonces. Destacando principalmente organizaciones como el Movimiento de Independientes 26 de Marzo y el MLN-T. Afirmó que en aquel entonces, más allá de que no todo el mundo había leído el libro, había ciertas premisas que se fundamentaban con el mismo y que eran parte del sello identitario de algunas corrientes políticas: los ganaderos son capitalistas, la inflación es un mecanismo de distribución regresivo y la salida se entendía por liberación nacional y el socialismo. Destacó, en este sentido, también, algunos aportes de la década del sesenta de Vivián Trías, que habían sido muy influyentes en esta interpretación. Por último, realizó un rescate de la experiencia de los grupos de estudio en la cárcel de Punta Carretas y en el Penal de Libertad, donde se estudió el libro y se debatió en torno a sus hipótesis.

Por último, presentó Alberto Couriel, uno de los cuatro redactores principales del libro. Destacó la importancia del contexto y del enorme impacto que tuvo en su generación la Revolución Cubana. Además, habló de la importancia de la CIDE, como experiencia formativa para muchos de ellos y como generadora de información, así como experiencias previas de gestión y de investigación de varios de los autores.

En cuanto a los contenidos del libro, destacó la influencia del dependentismo y el aporte central de Octavio Rodríguez en ese sentido, quien venía de trabajar en el ILPES con Fernando Henrique Cardoso. Asimismo, enfatizó en la explicación que el libro le otorga a la política de congelamiento de precios y salarios de Pacheco, cómo fueron las discusiones internas en ese sentido y los aportes que realizó el libro.

La contribución del Proceso Económico del Uruguay a la formación del pensamiento económico nacional fue trascendente y sus aportes perduraron en el tiempo. Reconocerlos e interpretar sus aportes valoriza la construcción disciplinar, le da dimensión y lo destaca como hito de la producción uruguaya en economía.

 

Reseñas de las Prof. Graciela Sanroman y Andrea Vigorito sobre las trayectorias de las Profesoras Eméritas Ana María Teja y Alicia Melgar

El pasado miércoles 26 de setiembre las ex docentes de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración (FCEA) Ana María Teja Castañeira y Alicia Teresita Melgar Zeballos fueron reconocidas con el título de profesoras eméritas.

La iniciativa de otorgar este reconocimiento partió de un conjunto de economistas de diversos ámbitos institucionales que firmaron una carta dirigida al Consejo de FCEA. El Consejo de Dirección del Departamento de Economía decidió por unanimidad apoyar esta iniciativa. Finalmente, el Consejo de Facultad hizo efectiva esta designación, dando así reconocimiento al trabajo de ambas profesoras, que colaboraron decisivamente en el desarrollo de la FCEA teniendo trayectorias muy destacadas como docentes e investigadoras.  Se trata de la primera vez que nuestra facultad otorga el título de Profesor Emérito a mujeres.

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CON SUMO AGRADO

-Martín Leites (IECON)

 

Los días 13, 14 y 15 de noviembre nos visitará Robert H Frank, un reconocido académico y profesor de Cornell (http://www.robert-h-frank.com/), quien ha hecho una serie de contribuciones muy relevantes dentro de la disciplina económica. En el marco de su visita a Uruguay presentará el libro "Success and Luck: Good Fortune and the Myth of Meritocracy", la obra más reciente de Frank, que forma parte de una amplia lista de libros algunos de los cuales han recibido notorios reconocimientos y han sido traducidos en más de 20 idiomas. Además, será el principal conferencista invitado en las Jornadas del Capítulo Uruguay de la Red de Desigualdad y Pobreza - NIP (enlace). Sus aportes a la disciplina económica han sido amplios y diversos y se destacan por haber contribuido a que la microeconomía logre un mayor dialogo con otras ciencias sociales, permitiendo un abordaje más realista y complejo de las decisiones económicas de las personas, con los enormes desafíos que esto implica. La presencia de un académico de este calibre en Uruguay siempre es una oportunidad para redescubrir nuevas aristas sobre su trabajo y motivar a aquellos que aún no lo han leído a que puedan tener su primer acercamiento. Escribo estas notas para invitarlos a que tengan en cuenta este evento en sus agendas y aprovechar esta oportunidad para repasar alguna de sus contribuciones, buscando aportar una perspectiva diferente sobre algunos fenómenos recientes de la economía uruguaya y contribuir a su mayor comprensión, o al menos su reflexión.

 

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Agente de dos principales: el economista frente a los conflictos de interés

 

- Gabriel Burdín (IECON)

 

En la actividad profesional, se configura una situación de conflicto de interés cuando el interés personal del profesional diverge de su responsabilidad técnica y moral frente a quienes presta sus servicios y frente a la sociedad toda. La existencia de conflictos de interés es ampliamente reconocida y estudiada en numerosas actividades. Un ejemplo elocuente es la medicina, donde existe copiosa evidencia acerca de cómo las relaciones entre médicos e industria farmacéutica (vía regalos, financiamiento de investigaciones, viajes a congresos, etc.) sesgan las opiniones y decisiones profesionales en beneficio de ésta última y, muchas veces, en detrimento del funcionamiento de instituciones médicas, del bienestar de pacientes y del conjunto de la sociedad. Otro ejemplo es el problema de las llamadas "puertas giratorias" entre la política y el sector empresarial. Pensemos en una agencia reguladora dirigida por alguien con una amplia trayectoria de trabajo en una industria a la que ahora debe regular. O el caso inverso: personas con alta responsabilidad política en determinada área que luego son contratadas como activo estratégico por el sector privado. Por estos motivos, los conflictos de interés son ampliamente regulados.

 

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¿Tiene demasiados economistas el Uruguay?

- Felipe Berrutti (IECON), Andés Rius (IECON)

 

El egreso de cada vez más Licenciados en Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración prolonga una tendencia que se origina en el año 1995. En años recientes, el número de graduados en economía se ha incrementado a un ritmo superior que el de otras carreras universitarias. Estos profesionales tienen una inserción laboral variada, en organismos públicos y privados pertenecientes a distintos sectores de actividad o en el ejercicio independiente de la profesión. No es claro, sin embargo, si existe y cuál es el número óptimo de economistas para un país como Uruguay.

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Desvinculaciónen Educación Media Básica: ¿qué la caracteriza?

- Gioia de Melo (IECON), Elisa Failache (IECON) y Alina Machado (IECON)

Las altas tasas de desvinculación en Educación Media son motivo de preocupación en Uruguay desde hace ya mucho tiempo. Si bien este indicador ha disminuido ligeramente en los últimos años, según surge de la Encuesta Continua de Hogares, en 2015 un 17% de los adolescentes de 14 a 17 años que culminaron primaria no asistía al sistema educativo y 31% de los jóvenes de 17 a 18 años no habían culminado Ciclo Básico.

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El proyecto CORE y la enseñanza de la economía

- Gabriel Burdín (IECON)

¡Queremos escapar de los mundos imaginarios! Esta frase encabezaba la petición de un grupo de estudiantes franceses que ya en el año 2000 demandaba cambios en la formación en economía. Demandas similares se han multiplicado en varias universidades y países en años recientes, derivando en el surgimiento de diversas organizaciones principalmente a nivel estudiantil. La Gran Recesión en el mundo desarrollado también ha colocado diversos aspectos vinculados a la practica profesional de los y las economistas bajo creciente escrutinio público. La formación en economía ha sido precisamente uno de ellos.

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Al rescate de un documento histórico: viejos y nuevos problemas del agro uruguayo

- María Inés Moraes (IECON)

El año pasado se conmemoraron los 200 años del Reglamento Provisorio de Tierras que José Artigas dispuso para la Provincia Oriental en 1815. La ocasión fue propicia para que entre los especialistas volviera discutirse una vieja ”cuestión agraria” uruguaya: la estructura de la propiedad de la tierra y el uso del suelo. Ambos fueron durante mucho tiempo asuntos clásicos en la agenda política y académica de Uruguay y de la región. En el marco de las vertiginosas transformaciones actuales que vive el sector agrario uruguayo los problemas de la tenencia, el tamaño y la orientación productiva han re-aparecido, ahora en los debates sobre los efectos de la intensificación agrícola, la disminución del número de predios agropecuarios, la “extranjerización” de la tierra y la crisis de las unidades productivas familiares.

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¿Es la abundancia de recursos naturales una maldición o una bendición para el desarrollo económico?

- Henry Willebald (IECON)

¿Es la abundancia de recursos naturales una maldición o una bendición para el desarrollo económico? ¿Cuáles son los factores determinantes de esa relación? ¿Es posible identificar patrones de causación? La relación entre capital natural y crecimiento es un debate todavía abierto en el campo del desarrollo económico y el libro “Natural Resources and Economic Growth: Learning from history” procura contribuir en la búsqueda de respuestas a algunas de estas preguntas.

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